exito en la vida

Participo en un grupo de Linkedin que en apenas unos días de existencia cuenta ya con cientos de mujeres, ejecutivas y empresarias, conectadas entre si para hablar de talento, formación, vida profesional, desarrollo y capacidades. Begoña San Martín Echauri nos ha planteado una cuestión que hoy quiero compartir aquí con vosotros y que, aunque no es más que una pregunta obvia que deberíamos plantearnos casi cada día de nuestras vidas, a veces tardamos años en hacérnosla. Cuando ya parece tarde.

¿Qué es para ti el éxito? Begoña acotaba la pregunta a “exito empresarial” y Mercedes Hortelano Vázquez de Prada matizaba y nos regalaba un estupendo análisis publicado en su blog recordándonos que no hay éxito empresarial que valga sin una perspectiva integral de nuestros logros- lo que incluye la vida personal- o si ese éxito como profesionales de alto nivel no consigue evitar dejar un reguero de cadáveres (familia, pareja, amigos, socios, trabajadores…) por el camino.

Mercedes lo llama “exito 3.0” y señala que tener éxito, para ella, es conseguir nuestros sueños, disfrutar consiguiéndolos y al conseguirlos, incorporar el largo plazo en nuestra visión, utilizando el pasado para lo que sirve (aprendizaje y experiencia) y siendo conscientes de que la vida es un camino de largo recorrido… para obtener, por fin, un “éxito trabajado, forjado en el esfuerzo y alimentado por el apoyo de quienes confían en ti”.

Cuando pasen los años y mires hacia atrás, “deberás sentir que mereció la pena pasar por lo que pasaste para llegar y conseguir lo que conseguiste, no sólo por lo que lograste, sino por todo lo que incorporaste, aprendiste y sumaste en el camino”.

Coincido plenamente con Mercedes en estas premisas y añado que todo ello conlleva ser ético y muy honesto con lo que uno hace, ante los demás y ante uno mismo.

¿Se puede tener éxito sin pisotear a nadie y sin pisotearte a ti misma? Claro que si. Como todo en la vida, es una cuestión de hacer lo correcto y de valorar cada cosa en su medida. Pero  la ambición nos lleva a veces a renunciar a lo que realmente queremos, o a dejar de lado lo que habríamos querido ser en aras de un falso éxito que finalmente, a la hora de la verdad, nos pasará factura.

Tener éxito no es tener una empresa próspera con unas cuentas saneadas y acumular ceros en nuestra cuenta bancaria. De nada sirve eso sin valores, sin amor (y me refiero a pareja, hijos, amigos…) sin tiempo para disfrutarlo, sin crear algo bueno para los demás… os animo a que acometais el logro de vuestros sueños con una sana doble mirada hacia delante y hacia atrás de vuestras propias vidas… porque esa es la verdadera clave del éxito.

Y tú ¿has logrado el éxito en tu vida?